Las exportaciones de herramientas eléctricas deben pasar certificaciones obligatorias o voluntarias en los mercados objetivo, lo cual es un requisito previo clave para que los productos ingresen al mercado de conformidad. La certificación principal para el mercado de la Unión Europea es la certificación CE, que cubre directivas como la Directiva de Bajo Voltaje (LVD) y la Compatibilidad Electromagnética (EMC); aunque la certificación GS de Alemania es voluntaria, tiene un reconocimiento extremadamente alto y es un respaldo importante para ingresar al mercado europeo de alta gama. El mercado norteamericano requiere certificaciones de seguridad UL o CSA, centrándose en pruebas de seguridad eléctrica y protección contra sobrecargas; la región Asia-Pacífico necesita adaptarse a la certificación PSE de Japón, la certificación SAA de Australia, etc. Además, las restricciones de la directiva RoHS sobre el contenido de sustancias nocivas en los productos se han convertido en un requisito general global de protección del medio ambiente. Para las empresas orientadas a la exportación, establecer un sistema de certificación sólido y garantizar que los productos cumplan con los estándares de seguridad y protección ambiental de diferentes regiones no sólo son la base para el acceso al mercado, sino también el apoyo central para mejorar la credibilidad de la marca y la competitividad internacional.